Inicio / Bodegones / Marli club de mar
Marli club de mar

Marli club de mar

Atrás
Paseo 169 y playa, B7165 Villa Gesell, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Bar Restaurante
8.4 (88 reseñas)

Ubicado directamente sobre la arena en Paseo 169, en el límite sur de Villa Gesell, MARLI club de mar se presenta como un clásico parador de playa que ofrece una experiencia con marcados contrastes. Por un lado, su propuesta gastronómica recibe elogios consistentes, posicionándolo como una opción destacada para comer en la playa. Por otro, la gestión de sus servicios como balneario genera opiniones divididas que los potenciales clientes deben considerar.

Una Propuesta Gastronómica Sólida Frente al Mar

El punto más fuerte de MARLI es, sin duda, su cocina. Las reseñas de clientes habituales y esporádicos coinciden en la alta calidad de sus platos, especialmente los productos de mar. Se ha ganado una reputación por servir algunas de las mejores rabas de la zona, destacando por su textura perfecta, nunca gomosa, un problema común en otros establecimientos. Los calamaretis también son un plato obligado para quienes visitan el lugar por primera vez, recibiendo alabanzas por su sabor y preparación.

La calidad de las frituras es un aspecto que se menciona repetidamente. Varios comensales señalan que el aceite utilizado es de primera, lo que resulta en papas fritas y otros fritos con un sabor casero y una cocción impecable. Este cuidado en los detalles convierte a MARLI en una especie de bodegón de playa, donde la simpleza de los platos se ve realzada por la calidad del producto y la buena ejecución. Incluso postres clásicos como el flan con dulce de leche son descritos como excepcionales.

Además del restaurante principal, el local cuenta con una barra de tragos y licuados independiente, que añade valor a la experiencia. Poder disfrutar de una caipirinha bien preparada mientras se contempla el mar es uno de los atractivos que suma puntos a su favor. El servicio en la zona de mesas, a cargo de un equipo de mozos jóvenes, es descrito como atento, servicial y eficiente, contribuyendo positivamente a la experiencia del almuerzo o la cena.

El Contraste: La Gestión del Balneario y el Trato de los Dueños

A pesar de la excelencia de su cocina, MARLI club de mar enfrenta críticas significativas en lo que respecta a la administración y el trato de sus propietarios. Varios clientes han reportado experiencias negativas, principalmente relacionadas con los servicios de balneario, como el alquiler de carpas. Un testimonio recurrente es la falta de flexibilidad en las políticas: se ha cobrado el día completo de carpa a visitantes que llegaron al mediodía y, en situaciones como una lluvia imprevista que obligó al cierre temprano del parador, no se ofrecieron reembolsos ni compensaciones para días futuros.

El humor y la actitud de la gerencia son un punto de fricción. Hay comentarios que describen a los dueños como personas de "mal humor", con un trato poco amable hacia los clientes. Se mencionan situaciones incómodas, como recibir malas caras por usar las duchas externas o encontrar los baños cerrados durante gran parte del día. Otro aspecto criticado es la rigidez con los métodos de pago, específicamente la supuesta reticencia a aceptar pagos con Mercado Pago para consumos por debajo de un monto determinado, lo que genera una percepción de trato "miserable".

Estas críticas contrastan fuertemente con la amabilidad del personal de servicio, creando una dualidad en la experiencia del cliente. Algunos visitantes que conocían el lugar bajo su anterior nombre, Villa Faraz, marcan una diferencia notable, sugiriendo un cambio negativo en la gestión actual.

Precios y Recomendaciones

En cuanto a los precios, se consideran adecuados para un restaurante de mariscos con ubicación privilegiada en la playa. Una estimación sitúa el costo por persona entre los 20.000 y 25.000 pesos argentinos, un rango razonable para la calidad de la comida ofrecida. La recomendación de un cliente resume perfectamente la situación del lugar: "pasá, comé, tomate un drink... y andate".

En definitiva, MARLI club de mar es un lugar con dos caras. Como destino gastronómico, es altamente recomendable para quienes buscan disfrutar de excelentes platos de mar en un ambiente playero inmejorable. Sin embargo, quienes planeen utilizar sus instalaciones como balneario durante todo el día deben estar al tanto de las posibles fricciones con la gestión y sus políticas poco flexibles. La decisión de visitarlo dependerá de lo que cada cliente priorice: una comida memorable frente al mar o una experiencia de hospitalidad integral.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos