Hotel El Manantial del Silencio
AtrásUbicado en la Ruta Nacional 52, a unos 500 metros de la plaza principal de Purmamarca, el Hotel El Manantial del Silencio se presenta como una propuesta integral que combina alojamiento, servicios de spa y una oferta gastronómica destacada. Su emplazamiento, ligeramente alejado del epicentro turístico, es uno de sus principales atributos, ofreciendo una atmósfera de tranquilidad y vistas directas a los cerros que caracterizan la región, un factor valorado por quienes buscan un espacio para la aclimatación antes de adentrarse en la Puna.
Alojamiento y Servicios: Entre el Encanto Rústico y las Oportunidades de Mejora
El establecimiento se define por su arquitectura de estilo colonial español, con jardines amplios y una piscina al aire libre que invitan al descanso. Los huéspedes y visitantes destacan de forma recurrente la belleza de sus espacios exteriores y la sensación de paz que se respira, haciendo honor a su nombre. El spa, que incluye jacuzzi y ducha escocesa, y la piscina son consistentemente elogiados, posicionándose como puntos fuertes de la experiencia global. La atención del personal también recibe comentarios muy positivos, describiéndola como cálida, profesional y atenta, un pilar fundamental para la satisfacción del cliente.
Sin embargo, existen opiniones encontradas respecto al ambiente interior. Mientras algunos lo describen como acogedor, otros lo perciben como "lúgubre", sugiriendo que la decoración podría no ser del agrado de todos los públicos. Las habitaciones, calificadas como "sencillas" en resúmenes generales, parecen mantener una línea de rusticidad que, si bien puede ser encantadora, para otros huéspedes podría carecer de ciertos detalles como un frigobar. Una crítica recurrente es la falta de aprovechamiento de sus hermosos jardines, ya que no se ofrecen servicios de desayuno o merienda al aire libre, una oportunidad perdida para enriquecer aún más la estancia.
La Propuesta Gastronómica: Un Referente de la Comida Regional Norteña
El restaurante del hotel es, sin duda, uno de sus mayores atractivos, atrayendo no solo a los huéspedes alojados sino también a visitantes que buscan una experiencia culinaria de alto nivel en la zona. Dirigido por el Chef Sergio Latorre, su carta se especializa en la cocina andina, utilizando productos locales de alta calidad. Platos como las mollejas, el pastel de cabrito, el guisado de lentejas, la carne de llama y la trucha de Yala son mencionados con frecuencia, consolidando al restaurante como un destino para quienes desean degustar la auténtica gastronomía jujeña. El servicio en el comedor es otro punto que recibe constantes halagos, con menciones específicas a la amabilidad y profesionalismo del personal, lo que contribuye a crear un ambiente cálido y memorable para los comensales.
Puntos a Considerar: El Desayuno y la Carta de Vinos
A pesar de la alta calidad de sus platos principales, el servicio de desayuno genera opiniones divididas. Algunos huéspedes lo han calificado como "excelente", mientras que otros lo consideran escaso en opciones y falto de una presentación más cuidada, mencionando detalles como la ausencia de manteles. Esta inconsistencia en la percepción sugiere que es un área con margen de mejora.
El punto más controversial y que requiere mayor atención por parte de los potenciales clientes es la política de precios de su bodega de vinos. Una crítica detallada señala precios considerados "exagerados" para el vino por copa, un hecho que puede generar una sorpresa desagradable y afectar negativamente una experiencia que, de otro modo, sería impecable. Se recomienda encarecidamente a los comensales consultar previamente los precios de las bebidas para evitar malentendidos y asegurarse de que el costo final esté alineado con sus expectativas. Este detalle es crucial para quienes planean una cena en Purmamarca y eligen este lugar por su reputación culinaria.
Balance General
El Manantial del Silencio se consolida como una opción sólida y de alta calidad en Purmamarca. Sus fortalezas radican en una ubicación que equilibra la cercanía al pueblo con una atmósfera de silencio y paz, excelentes instalaciones de spa y piscina, y un restaurante que es un referente de la cocina regional. La calidad de su comida y la calidez de su personal son sus mejores cartas de presentación. No obstante, los potenciales clientes deben estar al tanto de los aspectos menos consistentes: un ambiente interior que puede resultar oscuro para algunos, un desayuno con críticas mixtas y, fundamentalmente, la necesidad de ser precavidos con los precios de los vinos para gestionar correctamente el presupuesto de la visita. Es un establecimiento que ofrece una experiencia notable, siempre y cuando se tengan en cuenta estos matices.