Bodegón de las Abuelas
AtrásUbicado en la calle Rojas al 2050, en el límite del barrio de Villa Crespo, se encuentra el Bodegón de las Abuelas, también conocido por su nombre original, El Pasaje Cantina. Este establecimiento se ha consolidado como un referente para quienes buscan una experiencia gastronómica que evoca los sabores caseros de antaño, con la promesa implícita en su nombre de una cocina hecha con dedicación y afecto.
La Propuesta Gastronómica: Sabor y Abundancia
El principal atractivo del Bodegón de las Abuelas es, sin duda, su comida. La carta es simple y directa, centrada en un menú del día que se anuncia en una pizarra y que ofrece platos clásicos de la cocina porteña. Aquí, la clave es la calidad de lo casero y la generosidad en las porciones. Los clientes habituales y las reseñas coinciden en que los platos abundantes son la norma, una característica esencial de cualquier bodegón porteño que se precie.
Entre las especialidades más celebradas se encuentran las carnes al horno, como el peceto o la tapa de asado convertida en pastrón, destacadas por su terneza. El pollo al horno con ensalada también es una opción recurrente y elogiada por su simpleza y sabor. Platos de olla como la cazuela de mondongo satisfacen a quienes buscan sabores más contundentes. Además, la tortilla de papas, especialmente la versión rellena de jamón y queso, es considerada por muchos como una de las mejores de la ciudad. Por supuesto, no pueden faltar las milanesas, servidas en tamaños que invitan a compartir.
Los Postres: El Broche de Oro
Un capítulo aparte merecen los postres. Las opiniones son unánimes al señalar que son espectaculares y mantienen la línea de las porciones generosas. El flan casero, la tarantela y, sobre todo, un budín de pan descrito como "sublime", son los encargados de cerrar la experiencia culinaria. La calidad de estos postres refuerza la sensación de estar comiendo en casa de un familiar, donde el dulce final es tan importante como el plato principal.
El Ambiente: Un Viaje en el Tiempo
El local no busca lujos ni modernidades. Su encanto reside en una estética de bodegón clásico, con paredes decoradas con fotos antiguas, banderines de fútbol, sifones de vidrio y carteles que evocan un Buenos Aires de otra época. El ambiente es familiar, cálido y a menudo concurrido, lo que le da una atmósfera vibrante y auténtica. Dispone de mesas en el interior y una terraza exterior sobre la vereda, ideal para los días más agradables. La atención es descrita como buena y cordial, sumando puntos a la experiencia general.
Puntos a Considerar Antes de Visitar
El Misterio de las "Abuelas"
Una de las grandes leyendas del lugar gira en torno a quiénes cocinan. La historia, confirmada por diversas fuentes, es que el bodegón fue fundado en 1983 y está a cargo de las hermanas uruguayas Carmen y Teresa Rizzo, ambas superando los 80 años. Ellas son el corazón y el alma de la cocina, levantándose de madrugada para preparar los platos del día. Sin embargo, algunos comensales han mencionado ver solo personal joven en la cocina, lo que ha generado dudas sobre si la presencia de las abuelas es constante o una estrategia de marketing. Lo cierto es que, independientemente de quién esté físicamente frente a los fogones cada día, el sabor y el estilo de la comida se mantienen fieles a la promesa de una cocina tradicional y casera, que es lo que finalmente importa.
Horarios Estrictamente Diurnos
Este es quizás el punto más importante a tener en cuenta para un potencial cliente. El Bodegón de las Abuelas opera con un horario limitado: de lunes a viernes, aproximadamente de 8:00 a 16:00 horas. Permanece cerrado los fines de semana y feriados. Esto lo convierte en una opción exclusiva para almuerzos entre semana, descartándolo por completo para cenas o salidas de sábado y domingo. Es fundamental planificar la visita en función de esta restricción.
Aspectos Prácticos y Logísticos
- Precios y Pagos: Los precios son considerados accesibles y la relación precio-calidad es excelente, especialmente por el tamaño de las porciones. Un dato valioso es que ofrecen un 10% de descuento por pago en efectivo.
- Sin Reservas: El establecimiento no acepta reservas, funciona por orden de llegada. Dado que suele llenarse rápidamente, sobre todo después de las 13:00, es recomendable llegar temprano para asegurar un lugar.
- Estacionamiento: Como es común en muchos barrios porteños, encontrar lugar para estacionar en la zona puede ser complicado. Es un factor a considerar si se planea ir en vehículo particular.
- Variedad del Menú: La carta es acotada y se basa en las sugerencias del día. Quienes busquen una amplia variedad de opciones podrían sentirse limitados. La fortaleza del lugar no es la extensión del menú, sino la ejecución de sus platos clásicos.
el Bodegón de las Abuelas es una auténtica representación de los bodegones en Villa Crespo. Ofrece una propuesta honesta, centrada en comida casera y abundante, con precios razonables y una atmósfera que transporta. Es el lugar ideal para un almuerzo de semana contundente y sabroso, siempre y cuando se tengan presentes sus particularidades operativas, como los horarios restringidos y la ausencia de reservas.