Calden del Soho
AtrásUbicado en una esquina icónica de Palermo Soho, en Honduras y Malabia, Calden del Soho se ha consolidado como una parrilla de referencia en Buenos Aires. Con una alta calificación promedio y miles de reseñas de comensales, es evidente que este establecimiento ha capturado la atención tanto de locales como de turistas. Sin embargo, detrás de la popularidad se esconde una experiencia con matices, donde conviven la excelencia culinaria con áreas de mejora evidentes que un potencial cliente debe considerar.
La Propuesta Gastronómica: Un Triunfo de Sabor y Abundancia
El punto más fuerte de Calden del Soho es, sin duda, su comida. Las críticas positivas son casi unánimes al alabar la calidad de sus carnes y la pericia de sus parrilleros. Cortes como el ojo de bife y la entraña son mencionados repetidamente como espectaculares, cocinados al punto perfecto y con un sabor que representa fielmente la tradición de la parrilla argentina. Los platos se describen como exquisitos y, un detalle no menor que lo acerca al espíritu de los bodegones de Buenos Aires, muy abundantes. Esta generosidad en las porciones es un atributo muy valorado por quienes buscan una comida sustanciosa y de calidad.
No todo se limita a la parrilla. Las entradas también reciben elogios consistentes. La provoleta, dorada y fundente, y los langostinos en tempura, crujientes y frescos, se destacan como comienzos ideales para la comida. Para el postre, el tiramisú es calificado por muchos como un "sí definitivo", llegando a ser considerado por algunos como el "mejor de Buenos Aires". El restaurante también ofrece una variedad de pastas, consolidando una propuesta que, si bien se especializa en carnes, no descuida otras opciones clásicas. Además, es importante destacar que cuentan con opciones para vegetarianos, ampliando su público potencial.
Atención y Ambiente: La Experiencia Porteña
El servicio es otro de los pilares que, en general, sostiene la buena reputación del lugar. Muchos clientes describen la atención como impecable, cordial y atenta, sin llegar a ser invasiva. El personal, en su mayoría, parece tener un buen manejo de los tiempos y las recomendaciones, especialmente en lo que respecta a la carta de vinos, la cual es variada y permite encontrar el maridaje perfecto para cada plato. Este tipo de servicio profesional y cercano contribuye a crear una atmósfera que muchos definen como una auténtica "experiencia porteña": relajada pero elegante, ideal tanto para una cena romántica como para una reunión de amigos.
Los Puntos Débiles: Inconsistencia y Necesidad de Renovación
A pesar de sus muchas fortalezas, Calden del Soho no está exento de críticas, y estas apuntan a aspectos que pueden impactar significativamente la experiencia del cliente. El principal problema parece ser la inconsistencia. Mientras la mayoría de los comensales reportan un servicio excelente, algunas reseñas negativas detallan situaciones muy distintas. Se mencionan demoras de hasta una hora para platos relativamente sencillos, como una pechuga de pollo, acompañadas de una actitud prepotente por parte de algún miembro del personal que, en lugar de disculparse, ofrece excusas poco convincentes. Este tipo de experiencias, aunque puedan ser aisladas, representan un riesgo para el comensal, que podría encontrarse con la cara menos amable del restaurante.
Otro punto de discordia es el estado y la apariencia del local. Algunos clientes con ojo crítico señalan que el establecimiento, aunque mantiene un encanto clásico, se siente algo descuidado y con necesidad de reinversión. Se mencionan detalles de limpieza que podrían mejorarse y una presentación del personal que no siempre está a la altura de los precios o la reputación del lugar. Esta sensación de que el restaurante "podría ser mucho mejor" es un llamado de atención sobre la importancia de no solo mantener la calidad en la cocina, sino también en el entorno que se ofrece. Para quienes buscan bodegones y parrillas con una estética impecable, este podría ser un punto en contra.
Un Legado Familiar en el Corazón de Palermo
La historia de Calden del Soho está ligada a la familia Mattei, gastronómicos con una trayectoria que se remonta a los años 50 en la Costanera. Este legado, que incluye haber atendido a figuras como Diego Maradona y Freddie Mercury en sus anteriores emprendimientos, aporta un peso histórico al restaurante. Abierto en su ubicación actual en 2006, el lugar mezcla elementos rústicos y modernos, buscando mantenerse fiel a sus raíces. Sin embargo, es este balance entre lo clásico y lo moderno donde algunos clientes sienten que el local podría mejorar para brillar con todo su potencial.
Calden del Soho se presenta como una opción muy sólida para quien busca una parrilla de alta calidad en Palermo. Su fortaleza indiscutible radica en sus carnes, sus porciones generosas y una propuesta que honra la cocina argentina. El servicio, mayoritariamente, acompaña de forma positiva. No obstante, los potenciales clientes deben ser conscientes de que el ambiente puede resultar algo anticuado y que existe la posibilidad de toparse con un servicio inconsistente o largas esperas. Es un lugar con un potencial enorme, que cumple con creces en el plato, pero que podría elevar la experiencia completa prestando más atención al mantenimiento y a la uniformidad en la atención al público. Para los amantes de los bodegones en Capital Federal que priorizan el sabor y la abundancia por sobre una decoración moderna, sigue siendo una parada casi obligatoria.