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Club de Foodies

Club de Foodies

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Lamadrid 2372 B7600EHF, B7600EHF Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Restaurante
9.6 (393 reseñas)

Ubicado en la calle Lamadrid al 2372, Club de Foodies se presenta como una propuesta que encarna el espíritu del clásico bodegón argentino, pero con giros que buscan atraer a un público diverso. Este establecimiento en Mar del Plata ha ganado notoriedad por su promesa de comida abundante y un ambiente que fusiona lo tradicional con el entretenimiento, consolidándose como una opción frecuente para familias y grupos grandes.

La Experiencia Gastronómica: Abundancia y Sabor Casero

El menú de Club de Foodies es un claro homenaje a la comida casera, donde las porciones generosas son la norma. El plato estrella, y uno de los más comentados, es la súper milanesa napolitana. Calificada como "gigante" por quienes la han probado, se sirve con papas españolas y es ideal para compartir, representando a la perfección el concepto de los bodegones para ir en familia. Otro de los puntos fuertes son las carnes al disco, una de las especialidades de la casa que atrae a muchos comensales en busca de sabores intensos y preparaciones tradicionales. Platos como el pollo al disco reciben elogios por su delicioso sabor.

La oferta no termina ahí. Las empanadas fritas se destacan como "lo mejor de la noche" según algunas opiniones, y la porción de rabas, aunque descrita como no tan grande, es reconocida por ser sabrosa y bien preparada. Como cortesía, la casa recibe a sus clientes con pan casero y berenjenas en escabeche, un detalle que suma a la experiencia de un auténtico bodegón en Mar del Plata. Para finalizar, los postres como el flan mixto y el tiramisú mantienen la línea de porciones grandes, perfectas para compartir.

Un Ambiente con Múltiples Facetas

Más allá de la comida, Club de Foodies ofrece un entorno multifacético. No es solo un lugar para comer, sino también para entretenerse. El local cuenta con un primer piso que sorprende a los visitantes con una mesa de pool y una máquina de videojuegos, elementos que lo convierten en un espacio ideal para visitas familiares donde los más jóvenes (y no tanto) pueden divertirse mientras esperan la comida. Esta área, con menos mesas, ofrece una atmósfera más distendida.

Durante la noche, el ambiente se transforma. Con frecuencia se organizan shows musicales y noches de karaoke, lo que le imprime una energía festiva y ruidosa, perfecta para salidas con amigos. Además, se menciona la existencia de un "bar oculto" que abre por las noches, añadiendo un elemento de intriga y exclusividad a la propuesta. Esta dualidad permite que el lugar se adapte a diferentes tipos de público y ocasiones, desde un almuerzo familiar tranquilo hasta una cena animada.

El Servicio: Entre la Calidez y la Inflexibilidad

La atención al cliente en Club de Foodies presenta dos caras muy distintas. Por un lado, abundan las reseñas positivas que describen al personal como sumamente atento y cordial. Camareros como Mauricio son destacados por su simpatía y excelentes recomendaciones, y el propio dueño ha sido elogiado por su disposición y amabilidad, llegando a ayudar a un grupo grande con un problema personal y convirtiendo un mal momento en una anécdota. Este nivel de servicio contribuye a crear una atmósfera acogedora y familiar.

Sin embargo, no todas las experiencias son iguales. Existe un contrapunto crítico que señala una notable falta de flexibilidad por parte del personal de cocina. Un testimonio particular relata cómo, al intentar pedir la especialidad de la casa —tapa de asado al disco— durante el almuerzo, el cocinero insistió de mala manera para que en su lugar ordenaran el plato del día, argumentando que "era la misma carne". Esta actitud, percibida como una "mala predisposición", impidió al cliente probar lo que había ido a buscar específicamente y resultó en la decisión de no volver. Este tipo de incidentes, aunque puedan ser aislados, representan un punto débil significativo, ya que la rigidez y la falta de orientación al cliente pueden empañar la reputación de un lugar que, en otros aspectos, se esfuerza por agradar.

Precios y Relación Calidad-Cantidad

En cuanto a los costos, la percepción general es que Club de Foodies ofrece precios accesibles. Teniendo en cuenta el tamaño de las porciones, la relación entre lo que se paga y lo que se recibe es uno de sus mayores atractivos. La opción de pedir botellas de gaseosa de tamaño grande es otro punto a favor para grupos y familias que buscan optimizar el gasto. Un almuerzo para dos personas, incluyendo plato del día, bebida y postre, se ha reportado en un rango de precios razonable, lo que lo posiciona como una opción competitiva en el circuito gastronómico de la ciudad.

¿Vale la pena la visita?

Club de Foodies se ha establecido como un bodegón de referencia en Mar del Plata para quienes buscan comida abundante, sabores tradicionales y un ambiente animado. Sus milanesas gigantes y carnes al disco son motivos suficientes para atraer a los amantes de la buena comida. La adición de elementos de entretenimiento como el pool y el karaoke lo diferencia de la competencia.

No obstante, los potenciales clientes deben ser conscientes de la dualidad en su servicio. Mientras que la atención en el salón suele ser excelente, la inflexibilidad en la cocina puede generar una experiencia frustrante. Es un lugar que brilla por su generosidad y su ambiente festivo, pero que podría mejorar en consistencia y en poner las preferencias del cliente siempre en primer lugar. Ideal para una salida grupal sin pretensiones, pero quizás no para quien busca una experiencia culinaria específica sin posibilidad de desvíos.

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