El Mangrullo Asador
AtrásUbicado en Ciudad Evita, El Mangrullo Asador se ha consolidado como un referente de la parrilla argentina, un establecimiento con una historia notable que ha atraído a figuras de renombre, desde Diego Maradona hasta Frank Sinatra. Su propuesta se centra en la experiencia del asado criollo, en un ambiente amplio y con una decoración que evoca un estilo campestre y sofisticado. Este lugar no solo opera como restaurante, sino también como un multiespacio para eventos, lo que habla de su gran capacidad y versatilidad.
La oferta gastronómica es, sin duda, su mayor fortaleza. Los comensales destacan la abundancia de sus platos y la calidad de sus cortes de carne. El costillar de asado es descrito como "una manteca" y el vacío como un "imperdible", platos que se recomiendan para compartir entre varias personas, subrayando la generosidad de las porciones. El menú exhibe una variedad que va desde el asado banderita y el bife de chorizo hasta opciones más exclusivas como el lechón o el cordero patagónico, que requieren consulta previa de disponibilidad. Además, la experiencia comienza de forma positiva con una entrada de cortesía que incluye panes variados y hummus, un detalle bien recibido por los clientes.
Más allá de las carnes
Aunque su especialidad es la parrilla, El Mangrullo demuestra tener una cocina completa. Quienes han optado por alternativas a la carne también han dejado comentarios positivos, como es el caso de los ravioles de ricota y verduras o el lomo con tortilla de papas. Esta diversidad, que incluye opciones para vegetarianos, asegura que diferentes tipos de paladares puedan encontrar una opción satisfactoria. La carta se complementa con entradas como las empanadas y la provoleta, consolidando una propuesta de comida tradicional argentina.
Un final dulce y memorable
Un aspecto que recibe elogios constantes son los postres. La torta vasca es calificada como "imperdible", mientras que el volcán de dulce de leche y la pavlova son descritos con gran entusiasmo. Esta atención al detalle en el cierre de la comida posiciona al restaurante como un lugar donde la experiencia es completa, desde el primer hasta el último plato. La variedad es amplia, incluyendo también flan casero, brownies y helados.
El ambiente y la atención al cliente
El Mangrullo es frecuentemente elegido como un bodegón familiar y para reuniones grupales. Sus instalaciones son amplias, con espacios interiores distribuidos en planta baja y primer piso, además de un sector exterior. La decoración es un punto a favor, creando una atmósfera agradable y bien cuidada. La limpieza, especialmente en los baños, es un detalle que los clientes han notado y valorado. El servicio, en general, recibe buenas críticas; la atención es descrita como "súper" y se mencionan casos específicos de personal, como una moza llamada Carla, que destaca por su paciencia y excelente trato, haciendo que los comensales se sientan cómodos.
Puntos a considerar antes de visitar
A pesar de su sólida reputación, existen algunas inconsistencias que vale la pena mencionar. Ciertos clientes han reportado experiencias donde la calidad no fue la esperada. Por ejemplo, se menciona una entraña "media dura" o un vacío que llegó frío a la mesa, detalles que desentonan con la calidad general que se espera del lugar. También ha habido reportes de pedidos incompletos, como una ensalada a la que le faltaban ingredientes. Estos episodios, aunque parecen ser ocasionales, sugieren que la consistencia puede ser un área de mejora.
El nivel de precios, catalogado como intermedio-alto, genera opiniones divididas. Mientras algunos clientes consideran que la relación precio-calidad es buena, especialmente por el tamaño de las porciones y la calidad general, otros sienten que el costo es elevado, sobre todo cuando la experiencia culinaria no cumple con las expectativas más altas. Se trata de uno de los bodegones donde el desembolso es superior al promedio, un factor a tener en cuenta al planificar la visita.
sobre este bodegón de carnes
El Mangrullo Asador es, sin duda, un clásico bonaerense con una trayectoria que lo respalda. Es una opción muy sólida para quienes buscan una experiencia de parrilla argentina tradicional, con platos abundantes y un ambiente espacioso y bien cuidado. Sus postres son un punto culminante y el servicio suele estar a la altura. Sin embargo, los potenciales clientes deben estar al tanto de que se han reportado fallos esporádicos en la consistencia de la cocción de las carnes. Es recomendable realizar una reserva, especialmente durante los fines de semana, y tener en cuenta que el restaurante permanece cerrado los días martes.