Lardito
AtrásUbicado en la Avenida Jorge Newbery, Lardito se presenta como una propuesta gastronómica que se desmarca conscientemente del concepto tradicional de los bodegones en Chacarita. Su formato de "platitos" para compartir y una fuerte apuesta por una cava de vinos curada lo posicionan como un híbrido entre restaurante de autor y bar de vinos, atrayendo a un público que busca una experiencia culinaria moderna y social.
Una Atmósfera Íntima pero Vibrante
El diseño de Lardito es uno de sus puntos más comentados. Al ingresar, los clientes atraviesan la vinoteca, un pasillo flanqueado por estanterías con cerca de 200 etiquetas, que desemboca en el salón principal. Este espacio está dominado por una imponente mesa comunitaria de granito rosa, diseñada para acoger a varios grupos simultáneamente. La privacidad se logra a través de grandes arreglos florales que actúan como separadores visuales, creando una dinámica interesante entre lo compartido y lo íntimo. Además, cuenta con un patio interno con mesas individuales, ideal para quienes prefieren un entorno más convencional. La iluminación a la luz de las velas contribuye a una atmósfera acogedora, perfecta para citas o cenas con amigos, aunque varios visitantes señalan que el lugar puede volverse bastante bullicioso ("bullicioso") en horas pico, un factor a considerar si se busca una velada tranquila.
Un detalle logístico que llama la atención es la disposición de los baños. Según una opinión recurrente, su ubicación es "rara", dando la sensación de que es necesario salir del local para acceder a ellos, un aspecto funcional que podría mejorarse.
La Propuesta Gastronómica: Platitos con Altibajos
Lardito invita a sus comensales a un recorrido de sabores a través de su carta acotada pero creativa, donde la idea es pedir varios platos y compartirlos. La cocina, liderada por el chef ejecutivo Pedro Silva, fusiona técnicas e influencias, con un notorio perfil asiático en varias de sus creaciones. Entre los platos más elogiados y recurrentes en las reseñas se encuentra el Beef Tataki, un bife de chorizo madurado con vinagreta de ostras, espuma de coliflor y yema curada que destaca por su complejidad de sabor. Sin embargo, algunos clientes han apuntado que, si bien el sabor es excelente, el corte de la carne podría ser más generoso.
Platos Destacados y Críticas Constructivas
- Berenjena: Mencionada como "increíble", es una de las opciones vegetales más celebradas, preparada con salsa verde, tahini y hierbas.
- Cinnamon Roll: En el apartado de postres, este rollo de canela se lleva todos los aplausos, descrito como un cierre perfecto para la cena.
- Platos fritos: Aquí es donde las opiniones se dividen. El Bao, por ejemplo, ha sido criticado por no especificar en la carta que el pollo de su interior es frito. De manera similar, la croqueta ha sido descrita con una fritura algo gruesa. Estos detalles sugieren una oportunidad para ajustar descripciones en el menú y refinar técnicas.
- Mante: Este plato de pasta ha sido bien recibido en cuanto a sabor, pero con la observación de que una mayor cantidad de yogur en su preparación realzaría aún más el conjunto.
En cuanto a las opciones dietéticas, la información es mixta. Mientras que el restaurante se promociona con alternativas para vegetarianos y celíacos (sin TACC), algunas reseñas de clientes vegetarianos indican que la oferta es bastante limitada ("muy poquitas opciones"), un punto crucial para quienes siguen esta dieta.
La Cava de Vinos: El Corazón de Lardito
Sin duda, uno de los mayores atractivos de Lardito es su vinoteca. La experiencia comienza al elegir personalmente la botella de vino directamente de las estanterías, con el asesoramiento de una sommelier dedicada. Esta interacción directa con la selección de vinos es un diferenciador clave que enriquece la visita. La cava ofrece una amplia variedad de etiquetas de toda Argentina, buscando abarcar un rango de precios que se ajuste a distintos presupuestos. No obstante, una crítica constructiva señala que la oferta de vinos por debajo de un cierto umbral de precio es escasa, lo que puede elevar considerablemente el costo final de la cuenta, un dato importante para tener en cuenta al planificar la visita. Este enfoque lo diferencia de los clásicos bodegones de Buenos Aires, donde la carta de vinos suele ser más tradicional y acotada.
Servicio y Atención al Cliente
El servicio es consistentemente valorado de forma positiva. El personal es descrito como atento, rápido y amable, preocupado por asegurar que los comensales vivan una experiencia completa. La asistencia tanto de los camareros para explicar los platos como de la sommelier en la cava de vinos recibe menciones especiales, contribuyendo a la alta calificación general del restaurante.
Consideraciones Finales
Lardito se establece como una opción sofisticada y moderna en el circuito gastronómico de Chacarita. Es ideal para quienes disfrutan de la comida de autor en formato de tapas, aprecian una cuidada selección de vinos y buscan un ambiente con energía. Sin embargo, no es la opción más adecuada para quienes buscan una cena silenciosa, familias con niños pequeños o vegetarianos que necesiten una amplia variedad de platos. La recomendación es ir con reserva, especialmente los fines de semana, aunque es posible conseguir mesa con una breve espera. En definitiva, Lardito ofrece una experiencia memorable, siempre que sus particularidades —el ruido, el precio de los vinos y las limitadas opciones veggies— se alineen con las expectativas del cliente.