Las Flores
AtrásUbicado en la calle Gorriti, en pleno Palermo Hollywood, Las Flores se presenta como una propuesta gastronómica que genera opiniones encontradas. Ocupando el icónico espacio que alguna vez fue el restaurante Olsen de Germán Martitegui, este lugar se reinventa con una identidad propia, destacando principalmente por dos factores: un impresionante jardín interior y una carta 100% libre de gluten. Sin embargo, la experiencia del cliente parece ser un tapiz tejido con hilos de excelencia culinaria y notables deficiencias en el servicio.
Una Propuesta Gastronómica Innovadora y Sin TACC
El principal atractivo de Las Flores es, sin duda, su cocina. El concepto es ambicioso: ofrecer una carta completamente apta para celíacos sin que esto signifique un sacrificio en sabor o creatividad. De hecho, muchos comensales destacan que la ausencia de trigo es imperceptible, un logro notable en panadería y pastelería a cargo de la reconocida Chula Gálvez. La colaboración entre cocineros como Santiago Pérez y un equipo de biólogos que investigan ingredientes y flores comestibles nativas, da como resultado platos que buscan ser reconfortantes y con "sensación de hogar". Entre los platos elogiados por los clientes se encuentran los fideos, las papas, las croquetas de osobuco y jamón y queso, y un humus de entrada que varios califican como excelente. La pesca del día y los platos con arroz también reciben buenas críticas en cuanto a su sabor.
Esta característica lo convierte en un destino casi obligatorio dentro de los bodegones para celíacos en Buenos Aires, un nicho que valora enormemente la seguridad y calidad de una cocina dedicada. A diferencia de un bodegón tradicional, aquí la propuesta es más refinada, un bodegón moderno que prioriza la técnica y la inclusión alimentaria por sobre la abundancia rústica.
El Ambiente: Un Oasis en la Ciudad
Otro punto consistentemente positivo es el entorno. Las Flores cuenta con un salón amplio, de techos altos y grandes ventanales que se abren a un frondoso jardín forestado con flora nativa rioplatense. Este espacio verde en medio de Palermo es un imán para quienes buscan un ambiente tranquilo y agradable, lleno de luz natural durante el día. Las mesas bajo los árboles ofrecen una experiencia particular, creando una atmósfera que muchos clientes valoran enormemente y que se convierte en uno de los principales motivos para visitar el lugar.
La Cava de Vinos y Otros Atractivos
Para complementar la experiencia, el restaurante cuenta con una imponente cava con más de 3000 botellas a la vista y una tienda de vinos donde la sommelier Sol Tony asesora a los clientes. Esta apuesta por una carta de vinos equilibrada, que mezcla bodegas tradicionales con proyectos más pequeños, añade una capa de sofisticación. Además, el local ofrece desde desayunos y café de especialidad hasta cenas, cubriendo un amplio espectro de momentos de consumo.
El Talón de Aquiles: Servicio y Relación Precio-Calidad
A pesar de la alta calidad de su comida y su hermoso ambiente, Las Flores tropieza significativamente en un área crucial: el servicio. Las quejas son recurrentes y apuntan a una misma dirección. Múltiples clientes reportan una lentitud exasperante, con demoras de más de 20 minutos solo para que les tomen el pedido y tiempos de cocina excesivamente largos. Como menciona un cliente, "hay que ir con paciencia". Esta lentitud se ve agravada por una aparente falta de organización: platos que llegan a destiempo, errores en las comandas y una atención despersonalizada por parte de diferentes camareros. Aunque el personal es descrito como amable y con "buena onda", la sensación general es de falta de profesionalismo, un detalle que desluce la experiencia global.
El segundo punto de fricción es la relación entre el precio y el tamaño de las porciones. Con un nivel de precios catalogado como elevado (3 sobre 4), la expectativa de los comensales es alta. Sin embargo, varios señalan que las porciones, especialmente en los platos principales, son escasas. Un caso mencionado es un plato de pesca que, además de tener una salsa que opacaba el sabor del producto, venía sin guarnición. Otro ejemplo de esta desconexión fue un plato de degustación de tortas descrito como minúsculo y con un precio de 12 mil pesos, lo que generó una gran decepción. Estos detalles, como quedarse sin un ingrediente clave como la focaccia para el hummus y ofrecer a cambio una única cracker para tres personas, son percibidos como fallos que "bajan la categoría" del restaurante.
¿Vale la Pena la Visita?
Las Flores es un restaurante de dualidades. Por un lado, ofrece una propuesta culinaria valiente y muy bien ejecutada, siendo un paraíso para quienes buscan opciones sin gluten de alta calidad en un entorno espectacular. La comida sabrosa y el ambiente son sus cartas de presentación más fuertes. Por otro lado, la experiencia puede verse seriamente comprometida por un servicio deficiente y una política de precios que no siempre se corresponde con la cantidad servida.
Para un potencial cliente, la recomendación es ir con las expectativas claras: se encontrará con platos de bodegón reinterpretados y deliciosos en un lugar único, pero debe armarse de paciencia y estar preparado para un servicio que no está a la altura del resto de la propuesta. Es ideal para una comida sin apuros, donde el foco esté puesto en la calidad de los ingredientes y el disfrute del espacio. Hacer una reserva es altamente recomendable para asegurar un lugar en este concurrido oasis palermitano.