Pizzeria Horacito Unica En Neuquén
AtrásPizzería Horacito no es simplemente un local más de comida en Neuquén; es una institución con más de medio siglo de historia, fundada el 22 de octubre de 1966 por Jorge Hernández. Este establecimiento ha logrado convertirse en un referente ineludible para quienes buscan una experiencia gastronómica anclada en la tradición y la constancia. Su propuesta se centra en un producto muy específico: la pizza al molde al estilo porteño, una característica que define tanto sus mayores virtudes como sus puntos más controvertidos. A lo largo de las décadas, ha sabido mantener una clientela fiel que abarca a varias generaciones, consolidándose como uno de los bodegones en Neuquén más emblemáticos, aunque su formato sea el de una pizzería para llevar.
La estrella: una pizza con identidad propia
El corazón de la oferta de Horacito es su pizza de molde. Quienes la prueban suelen destacar inmediatamente dos aspectos: la masa y la abundancia de sus ingredientes. La masa es descrita como aireada, esponjosa y con un característico piso crocante. No es una pizza fina ni a la piedra; por el contrario, su altura de aproximadamente tres centímetros la sitúa firmemente en la categoría de media masa. Este estilo, que algunos podrían considerar grueso, es precisamente lo que sus seguidores más valoran. Es una pizza estilo bodegón, generosa y contundente.
Las reseñas coinciden en un punto clave: aquí no se escatima en la cobertura. El queso, el jamón, los morrones y las aceitunas se disponen en cantidades generosas, un rasgo que incluso los clientes menos convencidos por la masa reconocen como un gran punto a favor. Esta generosidad es parte del ADN del lugar, una filosofía de comida de bodegón donde la calidad y la cantidad van de la mano para asegurar la satisfacción del comensal. Las variedades, aunque inicialmente eran solo un puñado de opciones clásicas como mozzarella, jamón y morrones o fugazzeta, se han expandido con el tiempo para incluir cerca de 18 sabores, manteniendo siempre la base tradicional que los hizo famosos.
Atención y ambiente: el valor de la tradición familiar
Un factor diferencial que muchos clientes mencionan es la atención, a menudo a cargo de los propios dueños, Horacio y Claudio, hijos del fundador. Este trato cercano y personal crea una atmósfera de confianza y familiaridad que se ha perdido en muchos otros comercios. Es un bodegón tradicional en espíritu, donde se conoce a los clientes por su nombre y se recuerda cómo les gusta la pizza. El local en sí, ubicado en Félix San Martín 644 desde 1981, refleja esta historia: su decoración, con paredes adornadas de pósteres y fotos del club Boca Juniors, le otorga un carácter de cantina de barrio, un espacio sin pretensiones donde lo único que importa es la calidad del producto.
Puntos a tener en cuenta antes de pedir
A pesar de su alta calificación y su legión de seguidores, es fundamental que los nuevos clientes entiendan qué esperar de Pizzería Horacito para no llevarse una sorpresa. El principal punto de debate es, precisamente, su mayor seña de identidad: la masa. Para quienes prefieren las pizzas de masa fina y delicada, el estilo de Horacito puede resultar demasiado grueso, seco o crocante. Varias opiniones, aunque minoritarias, reflejan esta preferencia personal, describiendo la masa como similar a una prepizza más elaborada. No se trata de un defecto de calidad, sino de una característica intrínseca de su receta histórica.
Otro aspecto importante es su modelo de negocio. Horacito se especializa en pizzas para llevar (takeout). No ofrecen servicio de delivery, ya que sostienen que la pizza puede llegar desarmada en moto, y el local no está pensado para consumir en el sitio. Esto implica que el cliente debe acercarse personalmente a retirar su pedido. Además, es recomendable llamar con al menos media hora de antelación, especialmente en horarios pico, para evitar esperas. El local permanece cerrado los días lunes, un dato a considerar al planificar una comida.
Veredicto final
Pizzería Horacito es un pilar de la gastronomía neuquina y uno de los mejores bodegones en su categoría, un lugar que ha hecho de la consistencia y la tradición sus mayores fortalezas. Es la opción ideal para quienes buscan una pizza al molde clásica, sabrosa y con ingredientes abundantes, servida con la calidez de un negocio familiar que ha visto crecer a la ciudad. Si bien su estilo de masa puede no ser para todos los paladares y su logística se limita al retiro en el local, su éxito rotundo a lo largo de más de 50 años demuestra que su fórmula no solo funciona, sino que ha conquistado el corazón de miles de neuquinos. Es, sin duda, una parada obligatoria para quien desee probar un pedazo de la historia culinaria de la región.