Restó del Glaciar Perito Moreno
AtrásSituado frente a la imponente cara norte del Glaciar Perito Moreno, el Restó del Glaciar se presenta como una opción gastronómica cuyo principal atractivo es, sin lugar a dudas, su ubicación privilegiada. Este establecimiento capitaliza al máximo su entorno, ofreciendo a los visitantes del Parque Nacional la posibilidad de comer o tomar un café con una vista panorámica que pocos lugares en el mundo pueden igualar. Es una parada estratégica y casi obligada para quienes, tras horas de caminata por las pasarelas, buscan reponer energías sin apartar la vista del espectáculo de hielo.
Dos propuestas en un mismo lugar
Una de las características más importantes a tener en cuenta para cualquier potencial cliente es que el Restó del Glaciar opera con dos modalidades bien diferenciadas. Por un lado, dispone de una zona de autoservicio o snack bar, pensada para una comida rápida y funcional. Aquí la oferta se centra en sándwiches, que según los comensales son de buen tamaño y frescos, y guisos servidos en vaso. Si bien la presentación de estos últimos puede no ser la más elaborada, las opiniones coinciden en que el sabor es bueno y cumple con el objetivo de ofrecer una comida caliente y reconfortante. Es la opción ideal para quienes no quieren perder mucho tiempo y prefieren un almuerzo práctico.
Por otro lado, el establecimiento cuenta con un restaurante a la carta, a menudo descrito como un sector VIP, que invita a una experiencia más pausada. Aquí la propuesta gastronómica es más completa y se alinea con los sabores de la región. El menú incluye platos como estofado de guanaco, ternera braseada, bondiola y la tradicional cazuela de cordero patagónico. Esta dualidad permite al restaurante atender a un amplio espectro de visitantes, desde el turista que busca algo rápido hasta aquel que desea sentarse a disfrutar de una comida completa.
Sabores patagónicos con vista al hielo
El menú del restaurante a la carta busca reflejar la identidad de la Patagonia. Los platos principales se centran en carnes autóctonas y cocciones lentas, muy al estilo de los bodegones tradicionales que ofrecen platos abundantes y caseros. La carta, según se detalla en su sitio web, incluye opciones como el "Menú Argentino" o el "Menú Patagónico", que consisten en pasos de entrada, plato principal y postre, con bebidas incluidas. Los postres también apelan a ingredientes locales, con mousse de dulce de leche y parfait de frutos rojos. Un detalle singular y muy apreciado por los visitantes es la posibilidad de pedir un whisky o aperitivo servido con hielo milenario del propio glaciar, un toque que eleva la experiencia.
Lo que hay que saber antes de ir
Si bien la experiencia general es valorada positivamente, existen varios puntos que los futuros clientes deben considerar para evitar sorpresas. El primero y más importante es la política sobre alimentos externos: no está permitido ingresar con comida de afuera ni utilizar las instalaciones para calentar viandas propias. Esta es una información crucial para quienes viajan con un presupuesto ajustado o dietas específicas y planeaban hacer un picnic.
Otro aspecto es el precio. Con un nivel de precios catalogado como 3 sobre 4, no se puede considerar una opción económica. Sin embargo, la mayoría de las reseñas coinciden en que la relación calidad-precio es razonable, entendiendo que se paga no solo por la comida, sino por la ubicación y la vista exclusivas. Es el costo de la conveniencia de tener un refugio cálido y bien atendido en medio de un paraje natural tan aislado.
Finalmente, hay que estar preparado para la afluencia de gente. Al ser el principal punto gastronómico del lugar, suele llenarse rápidamente con los contingentes de turistas que llegan en excursiones. A pesar de esto, el sistema parece estar bien organizado para manejar un alto volumen de personas, con una rotación bastante ágil que minimiza las esperas. La limpieza, especialmente la de los baños, es un punto que se destaca de forma recurrente como impecable, un detalle no menor en un lugar de tanto tránsito.
el Restó del Glaciar Perito Moreno no es un simple restaurante, sino una parte integral de la visita al Parque Nacional. Su propuesta no compite con la de un bodegón de barrio en términos de precio, pero sí emula su espíritu con platos regionales contundentes. La fortaleza indiscutible es su vista inmejorable, complementada por un servicio amable, instalaciones limpias y una oferta gastronómica que se adapta tanto a una comida rápida como a un almuerzo regional completo.