Zonda Cocina de Paisaje
AtrásUbicado dentro de la histórica Bodega Lagarde en Luján de Cuyo, Zonda, Cocina de Paisaje se presenta como una propuesta de alta gastronomía que busca encapsular la esencia de Mendoza en cada plato. Su concepto, "de la huerta a la mesa", es el pilar de una experiencia que ha generado tanto elogios fervientes como críticas puntuales, y que recientemente ha sido reconocida con una prestigiosa Estrella Michelin y una Estrella Verde por su sostenibilidad. Este galardón sitúa a Zonda en un selecto grupo de restaurantes, validando su nivel de cocina y, a su vez, justificando sus elevados precios.
La experiencia en Zonda está diseñada como un recorrido inmersivo. A menudo, comienza con una visita a los viñedos y a la huerta orgánica, donde los comensales pueden ver de dónde provienen muchos de los ingredientes que degustarán. Esta conexión directa con la tierra es un punto fundamental de su filosofía. La propuesta gastronómica se articula en menús de pasos, generalmente de cuatro o siete, donde cada plato es una composición estudiada de sabores, texturas y estética, maridado con vinos de Bodega Lagarde. Los visitantes destacan la creatividad y la calidad de la materia prima, mencionando platos memorables como una empanada de sabor incomparable, un principal de carne acompañado por una variedad de ensaladas frescas o preparaciones con vegetales de estación que resaltan su sabor natural.
La Experiencia Gastronómica y el Servicio
La mayoría de las opiniones coinciden en que Zonda ofrece una de las mejores experiencias culinarias de Argentina. El servicio es descrito consistentemente como impecable, cálido y atento a los detalles. El sommelier recibe elogios por su pasión y conocimiento, guiando a los comensales a través de un maridaje que evoluciona en calidad y potencia, elevando cada paso del menú. La arquitectura del lugar, con su cocina a la vista y amplios ventanales, crea una atmósfera soberbia que complementa la propuesta. Incluso se destaca la flexibilidad del equipo, como el haber ofrecido vermut a un comensal que no bebía vino, un gesto que denota un alto nivel de hospitalidad.
Sin embargo, no todas las experiencias son perfectas. Un punto de fricción es, sin duda, el precio, catalogado como de nivel 4 (muy elevado). Si bien muchos consideran que la altísima calidad lo justifica, es un factor determinante para potenciales clientes. Una crítica particular señala un fallo grave en el servicio: tras solicitar que su carne estuviera más cocida y avisar que no retiraran su plato, un cliente volvió del baño para encontrar que la mesa había sido completamente levantada. Este tipo de incidente, aunque aislado, es una mancha significativa en un servicio que aspira a la perfección y cobra en consecuencia.
Contrastes en la Propuesta Culinaria y el Concepto
El debate sobre la cocina de Zonda es interesante. Mientras la mayoría alaba su refinamiento y la calidad del producto, una opinión discordante la califica como de "diseño pero poco sabor exótico" o "nada nuevo". Esta percepción sugiere que Zonda se enfoca más en la excelencia del producto local y en técnicas depuradas que en la innovación disruptiva. Para quienes buscan sabores vanguardistas o exóticos, la propuesta puede parecer conservadora. Por otro lado, quienes valoran la pureza y la exaltación del ingrediente de cercanía encontrarán aquí una cocina honesta y elegante.
El concepto "farm-to-table" también ha sido puesto en tela de juicio. Una reseña negativa afirmó que la huerta era casi inexistente, con apenas "tomillo y olivos". Esta visión contrasta fuertemente con la de otros comensales y con la propia comunicación del restaurante, que presume de que más del 50% de los alimentos en verano provienen de su huerta. Es posible que la estacionalidad de los cultivos o una expectativa diferente hayan influido en esta percepción, pero la discrepancia es notable. Las porciones, descritas como "reducidas", son otro punto de crítica, algo común en menús de degustación pero que puede dejar insatisfechos a comensales con mayor apetito.
Zonda y la idea del Bodegón en Mendoza
Aunque Zonda es la antítesis de un bodegón tradicional argentino —caracterizado por porciones abundantes, precios accesibles y un ambiente rústico—, se puede trazar un paralelismo en su esencia. Los mejores bodegones se definen por su conexión con la cultura local, la comida casera de calidad y, por supuesto, el vino. Zonda reinterpreta este concepto en clave de alta cocina. No ofrece la comida de bodegón tradicional, pero sí una profunda conexión con el terruño mendocino. Es una especie de bodegón de vinos de lujo, donde el maridaje no es un complemento, sino el eje central de la experiencia, y los platos, aunque sofisticados, rinden homenaje a los productos de la región.
En definitiva, Zonda, Cocina de Paisaje es un destino para una ocasión especial, no una visita casual. Su Estrella Michelin avala una calidad culinaria excepcional y un compromiso con la sostenibilidad. Los potenciales clientes deben sopesar sus puntos fuertes —un entorno magnífico, ingredientes de primera, un maridaje experto y un servicio generalmente excelente— con sus posibles debilidades: un precio muy elevado, un estilo de cocina que prioriza la pureza sobre la experimentación, porciones medidas y la posibilidad, aunque remota, de inconsistencias en el servicio. Es una propuesta que exige una inversión considerable, pero que para muchos, representa la cúspide de la gastronomía mendocina.